La importancia de entregar a la editorial un manuscrito (casi) sin errores

Errores: ortográficos, de puntuación, de estilo, erratas… Es prácticamente imposible encontrar un libro sin alguno, o varios, de estos errores. A pesar que el autor/a no cometa faltas de ortografía, ni de puntuación, etc. y que haya un buen personal corrector en la editorial, siempre hay erratas que se escapan, somos humanos, no máquinas. Y por lo tanto, es completamente normal que cometamos, o se nos pase, algún fallo. Pero aún así, debemos procurar que éstos sean los menos posibles.

En ACEN Editorial recibimos unos cuantos manuscritos cada día. Como es comprensible, no los podemos publicar todos. Además que esto sería imposible, pues no podemos publicar 1000 libros al año, algunos no tienen calidad suficiente, otros su historia o sus versos carecen de atractivo. Pero ¿qué suele pasar cuando un manuscrito tiene algo interesante pero está lleno de errores? Que se descarta. Pues si la persona que lo ha escrito no ha cuidado este aspecto, probablemente tampoco le habrá preocupado mucho el resto.

Si el equipo que ha de valorar el manuscrito, se encuentra con, por ejemplo, 4 obras para valorar en un día, y en una de ellas en la primera página detecta 3-4 errores (del tipo que sea) ¿Qué pensáis que hará? Efectivamente, la descartará. Además, que con toda probabilidad, al distraerle estos errores de la lectura, no se habrá podido centrar en la historia, pues éstos habrán desviado su atención de ella y quizá no podrá ver su posible calidad. Una pena.

Por otro lado, si al final, a pesar de estos 3-4 errores de media por página, la persona que valora puede ver más allá y la editorial acepta publicar la obra, se tendrán que corregir. Aquí ya no entro en quién debe asumir la corrección. Esto depende de la editorial. Pero lo que sí que quiero señalar es que no es igual limpiar una playa tras la noche de San Juan, que una mañana normal.

Es decir, seguro que el día después de la fiesta recojo muchísimos desechos, sí. Pero también con toda probabilidad me deje colillas, envoltorios de chicle o incluso un trozo de vidrio. Con lo peligroso que es. Y diré, sí me he dejado cosas, pero no sabes la enorme cantidad que he recogido, lo que ha hecho que no viera lo más pequeño. En cambio, un día normal, es más fácil que vea la colilla, el pequeño papel, o el trozo de vidrio ¿Verdad? Pues lo mismo le sucede a una persona que corrige un escrito con muchos errores, frente a otro escrito que prácticamente no tiene. En este último es mucho más sencillo detectar esos pequeños errores que siempre quedan.

Hay autores/as que cuando te entregan el manuscrito te dicen: Por favor no os fijéis en los errores, valorarme la historia. Es muy complicado. Repito, alguien que no cuida este aspecto de su obra, casi seguro que no cuida el resto.

Un consejo: tenéis en el Word una herramienta que es el corrector ortográfico. No es infalible, por supuesto, pero ayuda mucho. A veces, sólo pasando este corrector hemos corregido, sin exagerar, 7 u 8 erratas por página de un manuscrito recibido. Esto nos indica que habrá muchos más errores seguramente, pues el corrector no lo detecta todo ni mucho menos. No cuesta nada pasarlo, o tenerlo encendido mientras escribes. Te será muy útil y te detectará bastantes erratas. No todas, repito, y a veces se equivoca, por eso has de estar pendiente de lo que te va señalando. Tener un diccionario al lado o consultar la RAE, nunca está de más.

Otro consejo: si sabes que cometes bastantes errores, por lo que sea, y no te ves capaz de corregirlos, para eso están los amigos. Pídele a uno de ellos que te eche una mano y te corrija el texto. Y de paso, que te dé su sincera opinión. A falta de amistades, hay personas que se dedican a la corrección profesionalmente. Este dinero estará muy empleado si de verdad sueñas con ver publicado tu libro.

Y por último: no hay nada como leer mucho y a muchos para mejorar tu forma de escribir y cometer menos errores.

Espero que te haya sido de utilidad este artículo. Cualquier duda o sugerencia, puedes dejarme un comentario. Te lo responderé encantada.

 

Marta Senent Ramos
Me podría definir como Editora, escritora, emprendedora o incluso como investigadora especializada en temas de género, arte y diversidad funcional. Pero creo que prefiero hacerlo como entusiasta de la vida y apasionada por el mundo de la literatura. Mi lema en la vida es como dice Albert Espinosa: Si crees en los sueños, ellos se crearán.

MARTA SENENT RAMOS

 

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2 comentarios en “La importancia de entregar a la editorial un manuscrito (casi) sin errores

  • Petra Dindinger Biermann25 octubre, 2017, 3:53 pm

    Estimada Marta, tienes toda la razón, antes de entregar una obra hay que repasarla mucho, y, desde luego, con un corrector profesional se tiene mucho ganado. Porque uno mismo no ve los fallos que comete, ya no hablo de ortografía, que también. Pero hay muchos otros fallos como la coherencia, el estilo, las repeticiones que por mucho que las quieres ver, no las ves… Y lo digo por propia experiencia. Muy bueno tu artículo para releerlo de cuando en cuando.

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    • ACEN EditorialACEN Editorial25 octubre, 2017, 4:01 pm

      Muchas gracias Petra por tu comentario. Me alegro que compartas nuestro punto de vista. Cuando más revisado se envíe un manuscrito, mucho mejor.
      Marta Senent

      Responder

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