Entrevistamos a Sonia Guerrero, autora de Ella vino para Salvarme
¿Cómo te sientes ante la publicación del libro?
Me siento muy feliz e ilusionada. Pero no es una felicidad eufórica, ni ligera.Es una felicidad tranquila, con raíces profundas.
Este libro nació del dolor, del silencio y de una pérdida que me cambió para siempre. Pero también nació del amor y de la necesidad de nombrar lo que muchas personas viven en soledad.
Publicarlo me hace feliz porque significa que todo ese camino recorrido no se queda solo en mí. Porque si estas páginas llegan a una sola persona y le hacen sentir comprendida, acompañada o menos culpable, entonces habrá valido la pena.
No escribí este libro para cerrar heridas, sino para caminar con ellas.
Y si en ese camino puedo ayudar, sostener o dar un poco de luz a alguien más, eso es motivo de alegría.
Hoy celebro haber tenido el valor de contar mi historia y la esperanza de que pueda servir a otros.
¿Qué nos puedes contar sobre él?
Este libro es el testimonio de una maternidad breve, intensa y eterna.
No todos los embarazos terminan con un bebé en brazos.
Pero todos dejan una huella.
Es el relato de una mujer que soñaba con ser madre y tuvo que tomar la decisión más difícil de su vida: despedirse de su hija para evitarle una existencia de sufrimiento.
Ella vino para salvarme habla de la pérdida gestacional, de la interrupción del embarazo por causas médicas, del duelo perinatal que muchas mujeres viven en silencio y del camino —lento y frágil— hacia una nueva forma de estar en el mundo.
Este no es un libro sobre perder un bebé.
Es un libro sobre amar, incluso cuando no te dejan quedarte.
¿Cómo fue el proceso de creación?
Este libro no surgió de un plan, sino de una necesidad, nació como un proceso de autoterapia.
Empecé a escribir sin la intención de publicar, sino como una forma de ordenar pensamientos y emociones que necesitaba comprender, pero después sentí la necesidad de compartir y poner mi granito de arena para intentar normalizar una IVE.
Lo que comenzó como un ejercicio íntimo de autoterapia terminó convirtiéndose en una obra que hoy comparto, con la esperanza de que también pueda acompañar a otros.
¿Cuál fue tu inspiración?
Nombrar el dolor para poder liberarlo.
A través de Ariadna convierto el dolor en legado. Ella no aparece como ausencia, sino como presencia transformadora.
“Ella vino para salvarme” se convierte en una metáfora de la transformación: la muerte que enseña a vivir.
¿Qué hay de ti en este libro?
Yo soy este libro. Me abro en canal, me muestro vulnerable, es un testimonio íntimo con vocación de acompañar y sanar.
¿Tienes más proyectos en mente?
Aunque me encanta escribir, ahora mismo no tengo en mente publicar más libros.
Siento que merece su propio tiempo, su propio espacio y su propio silencio.
Quiero disfrutar de este libro tal y como es: ver a dónde llega, a quién acompaña, qué conversaciones abre.
Quiero habitarlo sin prisas, sin pensar en lo siguiente.
No escribí para producir, escribí para decir.
Y ahora toca escuchar.
Si algún día nace otra historia, será porque tenga que nacer.
De momento, me quedo aquí.
Presente. Agradecida. Disfrutando de esta.¿Cuándo y dónde lo presentas?
Todavía no está claro, pero la idea es hacer una presentación en mi pueblo, Ibi y alguna en Alicante con colaboraciones de asociaciones sobre duelo, matronas, etc.
¿Tienes alguna red social/blog/web donde podamos contactar contigo?
Antes que escritora, mi profesión es nutricionista y las redes sociales que tengo son de ello, aunque ahí no solo hablo de nutrición ya que creo en el organismo como un todo, cuerpo, mente y alma, por lo que debemos cuidar y nutrir cada parte. En ellas también conté abiertamente que me pasó porque de pronto desaparecí, y ahora las utilizo para dar pequeñas pinceladas sobre duelo.
El instagram es @Nutrison, aunque no descarto hacer alguno más enfocado al duelo.
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Y, ya sabes, si tú, al igual que Sonia, quieres ver tu obra publicada, no dudes en escribirnos AQUÍ
