Entrevista a Pedro S. Palencia

En esta ocasión charlamos con Pedro Sánchez Palencia, que nos presenta su novela La desaparición de Mateo Galán.

¿Cómo te sientes ante la publicación de tu novela?

Cuando envié el libro a la editorial la sensación que predominaba era la incertidumbre. Cuando supe que el libro iba a publicarse la incertidumbre dio paso a una inmensa alegría. Y ahora que el libro ya está en la calle, me asalta a veces la inquietud por el juicio que mi obra pueda merecer a los lectores; por otra parte, cuando algún conocido me transmite que la novela le está gustando, siento una enorme satisfacción.

¿Qué nos puedes contar sobre tu libro?

Muchas personas me preguntan qué tipo de novela es “La desaparición de Mateo Galán”, pero yo no sé responder a esa pregunta. Me resulta muy difícil enmarcar mi novela en un subgénero determinado, subgéneros con los que, por otra parte, estoy bastante en desacuerdo. Las novelas de John Le Carré, por ejemplo, ¿son novelas de espías? Evidentemente, pero también podríamos considerarlas novelas políticas, en muchos casos, o novelas de misterio, incluso psicológicas, en otros. Para mí la novela siempre fue el ámbito en el que se desarrolla la vida de unos personajes que van evolucionando a lo largo de sus páginas. Por eso yo definiría mi libro simplemente como una novela.

¿Cuál fue tu inspiración?

Curiosamente recuerdo a la perfección el momento en que surgió la idea que dio origen a lo que acabó siendo el libro. En abril de 2019 mi mujer y yo estábamos pasando unos días en el Algarve, recuperándome de un problema de salud que me había afectado. Una tarde nos dirigíamos a nuestro alojamiento después de pasar el día en una playa, cuando una frase muy precisa se grabó en mi mente. Paramos en un pueblo para comprar una libreta y un lápiz y apunté la frase inmediatamente, por eso puedo recordarla aún. Decía lo siguiente: “Un hombre, ya mayor, presiente que está cerca el final de su vida y rememora las cosas que a lo largo de los años quiso hacer sin llegar nunca a hacerlas; las cosas que hizo y no debió haber hecho; las enfermedades que padeció, que fueron muchas y siempre superó; las personas que conoció; los viajes que realizó y los que le gustaría haber hecho…” Ese fue el germen de la novela que acabó desarrollándose de una forma que nunca hubiera imaginado, después de un proceso largo y complejo.

Precisamente de eso me gustaría que nos hablases ahora. ¿Cómo fue el proceso de creación?

Como ya he dicho, la idea inicial surgió en mayo de 2019. A partir de ese momento comenzó un intenso periodo de reflexión, intentando definir lo que quería transmitir. La pandemia y el confinamiento alteraron bastante mi estado de ánimo, me resultaba difícil concentrarme en el trabajo, a pesar de lo cual llevé a cabo durante esos meses una exhaustiva búsqueda de información y documentación de algunos acontecimientos que aparecen reflejados en el texto de la novela. Finalmente, en febrero de 2021 tuve claro que estaba preparado para enfrentarme a la escritura. Me trasladé con mi perro a un estudio de la costa de Málaga y, durante siete meses, no hice otra cosa más que escribir. Hubo momentos duros, cuando no lograba expresar lo que quería, y momentos de felicidad increíble, cuando la escritura fluía casi sin esfuerzo. Finalmente logré mi objetivo, terminar el libro, y, como estoy satisfecho con el resultado, tiendo a adornar esos meses de soledad con un aura casi mágica; pero la verdad es que fue una temporada de intenso trabajo, bastante dura.

¿Qué hay de ti en este libro?

Es una de las primeras preguntas que me formulan los lectores. Lo primero que les digo es que todo es ficción, yo no soy Mateo Galán ni ninguno de los demás personajes. Pero, al mismo tiempo, en el libro hay mucho de mi: mi visión de la vida en general que, lógicamente, se tiene que ver reflejada en algunos pasajes de la novela; o la psicología de los personajes, marcada en algunos casos por experiencias personales vividas en ese campo… Creo que cualquier escritor, de una u otra forma, se refleja en sus obras, aunque no tienen por qué ser autobiográficas.

¿Tienes más proyectos en mente?

Creo que he estado escribiendo toda mi vida, aunque la mayor parte del tiempo las historias ocurrían en mi mente y sólo a veces me decidía a plasmarlas en el papel. Ahora mismo tengo dos proyectos en marcha, uno de ellos no es más que un embrión, un argumento al que le falta el esqueleto, los miembros, la sangre… No puedo saber si en algún momento acabará teniendo forma de novela, aunque me gustaría que así fuese.

El otro proyecto está ya muy avanzado, aunque terminarlo supone un reto muy difícil de afrontar. Se trata de una novela que comencé a escribir a finales de 1982. Pero en 1983 mis circunstancias personales cambiaron, me vi obligado a escribir artículos y un libro por encargo de una editorial y abandoné aquel proyecto de novela que tanto me gustaba. Ahora he pensado retomarlo, aunque soy consciente de las dificultades que eso entraña. No obstante, me parece muy interesante y estoy deseando emprender la tarea.

¿Cuándo y dónde tienes pensado presentar “La desaparición de Mateo Galán”?

Respecto al cuándo, como el libro salió de imprenta creo que el 10 de mayo, he pensado aplazar la presentación al mes de septiembre. ¿Dónde? Me gustaría hacer presentaciones en las dos ciudades en las que tengo más amigos y conocidos. En Málaga, donde resido con mi familia desde 2005, tengo confirmada para el mes de octubre una presentación en la Escuela Oficial de Idiomas, en la que soy alumno de cuarto curso de portugués. También quisiera hacer otra presentación en una librería, o en un pequeño local alternativo llamado “La Polivalente”. En Madrid estoy barajando varias opciones: por una parte, el Bar-Librería “Vergüenza Ajena”, una de las librerías de referencia de ACEN, aunque desconozco si siguen realizando este tipo de eventos después de la pandemia. Las otras alternativas son la librería “8 y medio”, la librería “Pérgamo”, que tiene una historia preciosa tras ella, o La Mistral, una librería abierta recientemente, regentada por Andrea Stefanoni.

¿Y cuál es esa historia tan bonita que esconde la librería Pérgamo?

Pérgamo es la librería de libro nuevo más antigua de Madrid, abierta en 1945 en la calle General Oraá por Raúl Serrano Vázquez, un catedrático de Derecho represaliado por la dictadura que encontró en la venta de libros la forma de ganarse la vida. Lourdes y Ana Serrano, hijas del fundador de la librería, mantuvieron el negocio abierto hasta enero de 2022, en que por su edad avanzada y la caída en la venta de libros, decidieron que tenían que cerrar el negocio. El día 5 de enero, un empresario que en su juventud había vivido en esa zona de Madrid se puso en contacto con las hermanas para que le traspasasen el local y que pudiese seguir abierto como la librería que siempre fue. De esa forma se evitó el cierre y el 19 de abril, tras una reforma del local, la librería Pérgamo volvió a abrir sus puertas. Me parecería muy poético que un autor novel de 71 años, como yo, presente su primera novela publicada en la librería más antigua de Madrid, recientemente remozada. Sería muy emocionante para mí, y me gustaría estar acompañado ese día por todos los que tengan un sentimiento parecido. Anunciaré las fechas y lugares de las presentaciones en mis redes sociales:

Facebook: pedro.sanchezpalencia3

Twitter: @PedroMarcial9

Instagram: pedrosanchez1129

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